Archivo de la etiqueta: perro guardián

EL QUINTO MIEMBRO DE LA FAMILIA, NUESTRO QUERIDO CANE CORSO

El mejor perro con niños: Para nosotros, el Cane Corso.

El mejor perro para una familia con niños. Ese era nuestro objetivo cuando decidimos tomar un camino sin retorno, pero ¡qué maravilloso camino! Recordemos que un perro no es un juguete y que desde el mismo momento que lo acogemos en nuestra familia, nuestras vidas se verán alteradas; pasearlo, asearlo, alimentarlo, mantenerlo sano y, lo más importante, amarlo.

Teníamos una niña de un año y nos habíamos trasladado a una casa con un gran jardín, que por su situación, necesitaba protección, así que empezamos a buscar por internet, amigos y expertos qué raza de perro podría encajar mejor en labores de vigilancia y, que al mismo tiempo, fuera dulce y familiar con los niños. La respuesta era difícil, pues estamos seguros que cualquier raza de perro que viva en un ambiente sano será perfecta para la familia. No olvidemos que son el mejor amigo del hombre. Pero necesitábamos algo más, un aspecto intimidatorio y un carácter guardián que disuadiera a los amigos de lo ajeno.

Todas las flechas apuntaban al Cane Corso, una raza casi perdida, que se remonta a la antigua Roma y que se ha recuperado gracias al esfuerzo de apasionados por estos maravillosos y elegantes perros. Los expertos nos hablaban maravillas, su aspecto robusto, elegante, corpulento; su carácter emocional estable, su paciencia con niños, sus ganas de jugar y su honestidad. Así que decidimos dar la bienvenida a nuestra Gretel. Sí, una hembra que con pocos meses pasó a formar parte de nuestra familia, ¡y de qué manera! Poco después vendría un hermanito, así que ya teníamos la familia completa con nuestros dos niños y nuestra niña peluda.

Después de par de años traviesos y juguetones, como tiene que ser, Gretel se había convertido en un magnífico ser de 50kg, con autoconfianza y esa seguridad que le permite discernir a quién ladrar y a quién no. Le encanta pasear por la montaña a diario, de hecho lo necesita como cualquier perro, persigue rastros, animales, busca sus tesoros, se lo pasa en grande. Pero el jardín y la casa son realmente su territorio, que comparte con la familia, y Gretel forma parte de ella. Sabe cuándo las visitas son amistosas y cuándo debe desconfiar de esa gente que no sabes qué vienen haciendo por la calle.
Recuerdo una anécdota de un amigo nuestro que decidió sacar la cabeza por el muro del jardín para ver si estábamos en casa, la reacción de Gretel fue plantarse delante suyo con un gruñido, sin ladrar, advirtiendo que allá él con sus intenciones. Cuando me levanté a abrirle la puerta y le abracé, Gretel le olió, aceptó un cariño en la cabeza por parte de mi amigo y se volvió a su rincón. Eso es lo que me gusta del Cane Corso, primero avisa y no ataca si no es el último remedio, y por eso me alejé de razas tan de moda estos últimos años y que, por culpa de sus amos, están siendo estigmatizadas.

Cuándo salimos a pasear, espera su turno sentada a que salgamos por la puerta, respeta nuestro turno. Cuando le vamos a quitar la correa en el monte no sale a correr hasta que le damos permiso. Cuando toca comer se queda sentada mirándonos para que le digamos cuándo puede atacar el plato. Lleva la disciplina en su adn, y creo que se siente cómoda así, dejando que seamos nosotros quienes le marquemos el ritmo.

Los niños son un tema aparte. He visto a mis hijos meterle la mano en la boca y la perra casi asfixiarse con tal de no cerrarla. Su mordedura es extremadamente blanda y sabe cómo usar su poderosa mandíbula para jugar sin hacer daño. Eso sí, los troncos de leña le duran un suspiro, y aunque no me gusta que los muerda, siempre encuentra la forma de coger uno para jugar…muy lista ella.
Creemos que Gretel se considera una hija más, de hecho cuida de sus hermanos como si fueran de la misma camada, sabe cuándo están contentos, tristes o se han hecho daño. Es un apoyo fundamental en la educación de nuestros hijos.

La lástima es que el viaje que Gretel ha emprendido con nuestra familia será corto, pues los perros no viven tanto tiempo como quisiéramos, pero estad seguros que con cariño y atenciones viven una vida muy intensa.

20141222_153556

20140810_115511